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Según Vanjoki, “las redes GSM actuales son perfectamente suficientes para garantizar el funcionamiento del servicio MMS”, la aplicación que – desde el punto de vista del consumidor – “ya es 3G”. Declaraciones efectuadas en la víspera de la presentación del primer terminal UMTS de la propia Nokia, el esperado 6650 y presentado por el mismo Vanjoki.
En otras palabras, invertir en el lanzamiento del UMTS en estos momentos es inútil ya que, gracias a la capacidad de las actuales redes GPRS, no hace falta más banda que ya estará disponible con la puesta en marcha del UMTS. El compromiso de los operadores europeos en la mejora de las actuales redes GSM por medio del estándar GPRS, representa la elección apropiada.
Al menos hasta que no estén disponibles las aplicaciones para consumidores no profesionales que requieran un ancho de banda mayor.

Ser los primeros en lanzar un servicio, por lo tanto, no siempre es garantía de éxito. De hecho, además del costoso título de “pionero” de la tecnología, DoCoMo ha ganado bien poco: sólo 135.700 abonados en poco menos de 12 meses. Este dato está muy lejos de las optimistas previsiones del operador japonés, que esperaba tener en estas fechas unos 1,38 millones de usuarios. Una auténtica debacle para la 3G.
A pesar de todo, los operadores europeos no debes sentirse orgullosos de su elección (que ha sido más obligación) en un momento difícil. No hay mucho por lo que sentirse satisfechos. El momento sigue siendo difícil y las expectativas no mejoran. Los datos de DoCoMo no son preocupantes sólo para Japón. De hecho, aún considerando las sustanciales diferencias de carácter social, cultural y económico entre este país y el Viejo Continente, el caso japonés representa una advertencia: si tampoco ellos, “tecnófilos” por tradición, se entusiasman con esta tecnología, ¿cuál será el resultado en Europa?
Fuente: Gsmbox - 18/10/2002
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