“El patoteo (u hostigamiento), persiste, sigue estando, y si bien no está mejorando, tampoco está empeorando”, señaló Herbert.“Es algo que es tolerado, que está permitido.
Tenemos un sistema político en el que uno basurea (insulta o humilla) a la oposición en público”.
Cherie Booth, esposa del Primer Ministro Tony Blair, incluso ha iniciado una campaña contra el hostigamiento.
“Los niños llaman y cuentan que los hostigan porque son gordos, o flacos, o inteligentes, o solitarios, u homosexuales, o blancos, o negros... la lista es interminable, (y) cada vez son más los que son hostigados a través de los mensajes de texto; parece que no hay forma de evitarlo”, escribió en una nota de opinión publicada en el Observer.
Muchos comentaristas británicos consideran que el hostigamiento a través de SMS es mucho peor que los grafitis escritos en la puerta del baño, una modalidad más tradicional.
“La mensajería de texto es sumamente poderosa”, expresó Herbert. “Es devastadora para los niños afectados. Uno no sabe quién lo mandó, pero sabe que es alguien que uno conoce.
Alguien que conoce tu número y sabe cosas personales de uno. Uno empieza a pensar si no habrá sido su mejor amigo el que lo mandó. Es algo de lo que uno no se puede escapar, y dos de nuestros niños se deshicieron de sus teléfonos justamente por este mismo problema”.
“El hostigamiento a través del SMS es como el acoso”, comentó Turner, de ChildLine. “Es mucho más insidioso que cualquier otra forma de amedrentamiento”.
Alex Taylor, un investigador en el Digital World Research Centre de Surrey que ha estudiado el uso de la tecnología por parte de los niños, concuerda con Turner.
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