Las demás funciones son prácticamente las mismas (salvo pequeñas diferencias) que las del 3410, veamos las principales:
- fecha y hora, visualizables a toda pantalla como salvapantallas (es un bonita comodidad);
- alarma que funciona incluso con el teléfono apagado (aunque no se pueden programar los días como en el 3410);
- calculadora y conversor de divisas (por tanto, también euroconversor);
- cronómetro y cuenta atrás;
- llamada vocal (hasta 14 números);
- diferentes modos de uso personalizables (6 en total);
- bloqueo de teclado automático y con temporazidor programable a voluntad (muy cómodo);
- T9 para la escritura facilitada, muy cómodo, bien hecho y actualizable con nuevos vocablos;
- SMS con concatenación automática;
- 10 dibujos pre-memorizados;
- 10 modelos de SMS predefinidos;
- SMS chat;
- vibración;
COMO FUNCIONA
La calidad de sonido, tanto recibido como transmitido, es muy buena: carece de rumores de fondo, reverberación y aunque el sonido es un poco seco, no es metálico.
El volumen de escucha es suficientemente alto. En recepción, y transmisión, mantiene las prestaciones ofrecidas por la última hornada de Nokia que, salvo raras excepciones, ofrecen prestaciones buenas pero no excepcionales, sobre todo en banda 1800 MHz donde la sensibilidad a la señal es escasa y el enganche a la red inestable. Si se busca un GSM muy bueno en recepción y transmisión, conviene optar por un Alcatel, un Sagem o bien un Philips.
La autonomía ofrecida por la potente, y ligera, batería de iones de litio BLC-2 es de 950 mAh: se supera con generosidad las 100 horas en espera y las 3 horas en conversación. En la práctica, con un uso variado, se cuentan con tres-cuatro días de operatividad.
En la mejor de las tradiciones Nokia, todos los accesorios (carcasas y fundas aparte) son compatibles con los anteriores modelos 3410, 3330 y 3310 y, sin contar la batería, con los de la serie 8000. La dotación de serie es, como siempre, muy escasa: además de la batería, el típico cargador de viaje (ACP-7).
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