Todos estos años han servido para afinar los movimientos y mejorar las propuestas que surgen de la curiosidad y la observación y que, tras un año de labor, se resumen en varios días de actividades. Porque de lo que se trata es de ofrecer algo estimulante e inolvidable, en unos días de agosto que son mucho más de lo que se piensa. Se juntan vivencias, planes, ilusiones y se erizan las pieles. Se ven imágenes que se pegan a la retina, se escuchan canciones que aceleran los latidos y se renuevan los deseos de abrir los sentidos.
Cine, escultura, teatro, danza, moda, informática y música. Ropa ligera frente al mar. Los artistas en escena, vuestra presencia y la sensación de participar de un festival plenamente vivo.
OCHO AÑOS DE FESTIVALES
- En 1995 fueron The Charlatans, Mega City Four y Cranes.
(“Aturdimiento, satisfacción, cansancio y sobredosis de estímulos”, Eduardo Guillot)
- En 1996 viste a Stone Roses, The Jesus & Mary Chain y Orbital.
(“Grandes canciones, fiesta segura, rodillo “techno” ante la impotencia o fragilidad del pop-rock”, Víctor Lenore)
- En 1997 las letras grandes se las llevaban The Chemical Brothers, Suede y unos Blur que no pudieron consumar.
(“Más de 15.000 personas asisten a la edición de pop alternativo más exitosa del certamen”, Nando Cruz.
En 1998 triunfaban Sonic Youth, The Jesus & Mary Chain y Björk.
(“Björk puso el broche a una edición con un excepcional nivel de calidad y una recta final para la historia)
(“El FIB cerrá sus puertas hasta el año que viene con un completo éxito de asistencia (25.000 personas) que obligó a la organización a colgar el cartel de ‘No hay billetes'”, Fran J. García)
- En 1999 encabezaban Blur, Suede y Massive Attack.
(“El FIB ha alcanzado este año un grado de madurez y un poder de convocatoria a prueba de tormentas,
insolaciones y composición de carteles”, Jesús Lillo)
(“Benicàssim alcanza su mayor éxito de convocatoria, fruto de una coherente política musical que lo ha convertido en el único macrofestival veraniego dedicado al pop”, Ramón Surio)
- En 2000 apabullaron Primal Scream, Oasis y Richard Ashcroft.
(“El pop más interesante del momento y la electrónica menos abigarrada se han dado cita, mientras la asistencia se ha mantenido en las cifras habituales, demostrando su buena salud”, Joan S. Luna)
(“Un festival con un criterio muy abierto, que permite comprender y asimilar las distintas tendencias de la música actual”, Luis Lles)
- El año pasado se creo uno de nuestros mejores carteles reuniendo a James, Manic Street Preachers y Pulp (secundados por The Flaming Lips, Stereo MC's y PJ Harvey).
(“30.000 jóvenes y un éxito de organización consagran el Festival de Benicàssim, que lleva camino de convertirse en uno de los grandes de Europa”, Luis Hidalgo)
(“Orbital, Pulp y PJ Harvey cierra el FIB de los récords, el éxito de público corrobora el tirón del mejor certamen del sur de Europa (...) La edición más exitosa de su corta pero intensa vida”, Carlos Aimeur)
- Pero y con todo y con eso, el 2002, será recordado como el año del mejor cartel Benicàssim:
¡The Cure!, ¡Radiohead!, ¡Primal Scream!, ¡Suede!, ¡Paul Weller!, ¡The Chemical Brothers.
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